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Un encuentro con Angélica Mendoza de Ascarza, Mamá Angélica

martes, 13 de marzo de 2012 · Posted in , , , , ,

Elizabeth Lino Cornejo

"En la esquina hay una cruz, de la cruz cuelga una cinta roja y blanca y la inscripción NO MATAR, es la cruz con la que ha caminado Mamá Angélica. Al otro lado un retablo poco colorido, tiene inscripciones "perro comiendo gente", "gente muerta", "desaparecido" , "wañusqa", también hay nombres: Jorge Cervantes Navarro, Julia De la Cruz, Natividad Barsola Prado, Julia Ayuqui Palomino, Porfiria Soto. A los costados muchas fotos. Por dentro la inscripción "Retablo de la memoria", en la parte superior paisajes oscuros y cerros de color marrón, en medio del campo gente muerta, descuartizada, militares sobre los cuerpos. Abajo, pintura chorreada, muertos, sangre..." ( de mi libreta de campo)

El año 2004 como parte de la celebración de sus 33 años el Grupo Cultural Yuyachkani, volcó sus actividades a la ciudad de Ayacucho en un encuentro con agrupaciones artísticas,colectivos sociales, colegios y la comunidad en general. Entonces llevaron acabo talleres con escolares, jóvenes y adultos, presentación de sus espectáculos teatrales e intervenciones urbanas. Actividades de las cuales tuve la suerte de ser parte como colaboradora, aquella vez se me encargó realizar la memoria de dichas actividades.
Con las madres socias de ANFASEP, Elizabeth Lino, Rebeca y Teresa Ralli.Ayacucho- agosto de 2004" 
Una de las agrupaciones con las cuales Yuyachkani ya mantenía cercanía fue ANFASEP (Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú) Mi encuentro con Angélica Mendoza se dio en este contexto, cuando las actrices de Yuyachkani ofrecieron un taller para las socias de dicha asociación. Su testimonio estremecedor lo he leído y escuchado después de aquella vez en varios espacios, uno de ellos el libro publicado por la propia asociación Hasta cuando tu silencio,testimonios de dolor y coraje (2007). Documentalistas y artistas visuales han trabajado sobre el tema, como el Museo Itinerante de Arte por la Memoria, pero pareciera que todo ello no ha sido suficiente para dejar atrás la estigmatización a las víctimas de la violencia politica en el Perú,  y menos aún para alcanzar justicia. 

Reproduzco en las líneas siguientes la conversación que mantuve entonces con Enver Bautista  y el testimonio de Angélica Mendoza. Ambas en agosto de 2004 en el local de ANFASEP.

 CONVERSACIÓN 1: Enver Bautista (EB)

 EL: Enver cuéntame sobre ANFASEP

EB: ANFASEP es una asociación de familiares de las víctimas , de asesinados, de los torturados, de lso desaparecidos, de los detenidos. Es uan asociación que agrupa a todas las familias afectadas por violencia política, de los 20 años de violencia. ANFASEP está trabajando desde el año 83. Exactamente el 2 de setiembre se ha fundado esta organización, y son ya 20 años...más, ya falta poquito para 21 años de lucha de las mamás de aquí de ANFASEP

EL: ¿A causa de qué se constituye la asociación?

EB: Esta organización se forma a raíz de la necesidad de juntarse en su primer momento, entre otras señoras, la sra Angélica Mendoza, la sra. Guadalupe Jaricunto,la sra. Sergia Flores y varias madres que se han juntado en ese momento, para exigir por la desaparición de sus hijos, esposos. Entonces, así se va consolidando en un primer momento, solo como una sociedad de afectados, nada más, pero posteriormente se consolida como ANFASEP.

 EL: ¿Qué ha logrado ANFASEP en estos 20 años?


EB: Uno de sus logros más importantes es haber contribuido para que se forme la Comisión de la Verdad y Reconciliación ,pero también ha contribuido para que por lo menos, la Corte Interamericana de Derechos Humanos pueda emitir algunas normas generales en caso de desapariciones, para que en el Perú, puedan aplicar por lo menos dos casos, el caso de Soccos y el de Vinchos. 



EL: ¿Cuentan en este momento con asesoría legal?


EB: Ahorita nos está apoyando el Doctor Emilio Lavnes Luján, que también es ayacuchano, él nos está asesorano, es asesor legal apoyado por una institución de Alemania.


EL: ¿Cuántas familias conforman ANFASEP?


EB: Tenemos 340 socios ahorita,pero al comienzo de su fundación ANFASEP tenía más de 800 madrescomo socias. Las mamás después que un poquito se tranquilizó la zona, han regresado a sus lugares de origen, a lo pueblos. Algunos han perdido interés, por los tantos años, se han cansado. Ahora en la actualidad hay 340 socios.


EL: ¿Sólo mujeres?


EB: Digamos, hay un 10%, 8%, son poquísimos


EL: ¿Quién preside ANFASEP en este momento


EB: La presidenta es la sra. Angélica Mendoza, la acompañan otras madres como junta directivas, en total son 7 madres que encabezan toda la organización


EL: Gracias

MAMA ANGÉLICA
Angélica Mendoza y la autora de esta nota (Ayacucho - agosto 2004) 

Yo soy Angélica Mendoza de Ascarza, ¿porqué han comenzado esas desapariciones? A mi hijo lo han llevado de mi casa también, los militares en 1983, al amanecer del 2 de julio. A las 12:30 de la noche han entrado a mi casa. Entonces ellos han sacado a mi hijo, lo que duerme tranquilo en la casa,  con ropa de dormir nomás, sin zapatos, sin nada. Todita mi casa han rebuscado pero no han encontrado nada ¿qué cosa van a encontrar pues? si no había nada. Entonces yo le he dicho "¿porqué vas a llevar a mi hijo, porqué?", entonces ellos me dicen "para que testimonia nomás señora". "¿Y porqué lo vas a llevar pues así de esa manera? ¡Que se ponga pues su ropa! ¿Porqué no lo llevan de día? ¿Porqué ahora de noche lo llevan?", "Tiene que aclarar señora", así me dice.

Yo no estoy tranquila y todos me apuntan, a mi esposo, a mi hija. Todos están apuntando con arma, "¡habla nomás vieja apura, carajo!". En mi puerta el carro del ejército estaba parado, como treinta encapuchados han entrado y se ha llevado a mi hijo, hasta la puerta yo lo agarré no lo quiero soltar por nada. Entonces ahí pues me golpean, me patean, me tuercen mi mano. Me han quitado a mi hijo "mañana vienes, en la puerta del ejército, ahí vamos a entregarte", me dice.

Cuando amanece, voy al ejército, no hay nadie, no saben nada; "No, no traemos nosotros nada, bno trajimos. Seguro los PIP ha llevado, seguro militares han llevado", así me dice. Entonces yo he andado por todas partes, pero no lo he encontrado, entonces como loca yo andé, no sabía nada. ¿Dónde está? ¿Cómo'? ¿Qué está pasando?, decía. He ido a buscar, de repente han botado a mi hijo por ahí.

Después de 15 días me ha mandado una papeleta mi hijo diciendo "mamacita, estoy acá en el cuartel, en vano culpando me está haciendo acá. Mamá búsquenmelo abogado y plata para que me sacan". Entonces yo busqué mi abogado, yo busqué mi plata, todo. ¿Pero acaso entran abogado ahí?, no entran. Entramos con el Padre, después con el abogado, un cuarto está tranquilo, está cerrado, ahí está un soldado nomás; "ahí está señora castigado ese soldado nomás, no hay nada acá, en vano culpas acá", me dice. "A ya", diciéndo nomás me regresé, entonces con esa papeleta. Así nomás por eso comenzamos buscando en todas partes, sola todavía, por todas partes he andado. Por barrancos, amontonados cadáveres, sin cabeza, otros totalmente sacado su lengua, el ojo, cortado su mano. Así cada uno andamos.

Nos encontrábamos donde el abogado, en la puerta, ahí donde dice fiscalía, pero no nos uníamos todavía. Entonces mi abogado era Sócimo Roca, el me dijo, "Señora ¿porqué no reúne a las señoras para que de una vez juntos, andan ustedes",  me dice. "Ya muy bien le digo señor" y he reunido a las señoras y he hablado. Entonces como 20 personas estamos llegando para organizar. entonces uno de ellos, ¿quién sería? ha dicho: "¿porqué siguen a la vieja? , esa mujer, nosotros vamos a matarles". Entonces ha alejado nuevamente a las señoras . Nuevamente no haciendo caso yo me he unido con las señoras. Entonces nos unimos  y juntos fumos en marcha al ejército, cuando legamos allí, la puerta estaba llenecito de soldados, "¿Qué cosa quieren aquí señora? ¿Qué hacen señora?" , me dicen. "Yo estoy buscando a mi hijo, yo quiero hablar con el general Noel", entonces ellos me dicen "¡no se puede señora!". En esa fecha Antonio Pascual Morote era Mayor , justo estaba saliedo y dice " "¿Qué cosa quieren esas mujeres? ¿Porqué no los fusilan a todos?", ha dicho así. Yo le he dicho "Oye miserable ¿dónde stá mi hijo? ¿dónde están tantos desaparecidos de las señoras? ¡Tú eres huamanguno y todavía miserablemente hablas¡" Así le agarré del cuello en su carro, "¡mátenme, mierda, máteneme!", vulgarmente le digo  "¡mátenme carajo!". "Ah, es broma nomás" dice, "¿Broma para eso? ¿Para ti es broma?, miserable ,asqueroso, asesino", así yo le he dicho. Entonces regresó adentro al cuartel y un subalterno nomás han mandado para dialogar .

Después ya comenzamos a hablar "vamos a unirnos señoras", así les dije. Entonces llegamos así, así nada más, en julio ha pasado eso, entonces llegamos al 2 de setiembre, ahí organizamos formalmente ANFASEP, el 18 de setiembre. El 2 hemos formado y el 18 hemos ido a Lima primeramente a denunciar en el fiscal por primera vez , olvidé ahora su nombre. entonces desde ahí hasta ahora seguimos buscando. Así está nuestra situación.

¿Hasta cuándo tu silencio? Testimonios de dolor y coraje

Por Elizabeth Lino Cornejo

Fui llorando al cuartel, allí un guardia me dijo: Te voy a matar, ¿Sabes que lo han traído acá? Yo dije: Si sé, por eso vengo. Él me respondió: No está acá, india, chuta, te voy a disparar. Yo le dije: hazme desaparecer junto a mi hijo.
Esperanza Zavaleta



ANFASEP

¿Hasta cuándo hijo perdido? ¿Hasta cuándo tu silencio? Entonando una canción con estas letras marchaban por calles con olor a muerte, atestadas de miedo y militares, un grupo de mujeres, niños y niñas quienes como únicos símbolo
s de lucha política llevaban una banderola y una cruz que en lo alto anotaba “NO MATAR”.  Era 1985 y Juan Pablo II llegaba a Ayacucho, las medidas de seguridad eran extremas y el grupo no pudo llegar a él. Pero esto, sólo para graficar las incontables veces en que caminaron clamando justicia, buscando ser oídas y no encontraron más que silencio, desprecio, humillación y odio de las autoridades.

Caminar ha sido la constante por más de 20 años, caminar y encontrar las puertas cerradas, los rostros amenazantes y la estigmatización. El terror, que una noche las despertó tirando abajo sus puertas, se instaló en sus vidas lanzándolas a las garras de la desesperación.

Han caminado buscando el amparo del gobierno, clamando ayuda para la liberación de sus esposos, hijos, hermanos, para que llegue la ayuda y poder encontrar a quienes a mitad de esa noche terrible habían sido secuestrados. En principio el objetivo máximo de la asociación  fue “identificar el paradero de sus familiares desaparecidos”.

Hoy las mujeres de ANFASEP muestran el rostro, los años han fortalecido sus espíritus de lucha y han vencido el miedo. En sus inicios las mujeres se reunían a escondidas, se conocieron en las plazas, en las puertas de las comisarías, en los botaderos de cadáveres donde sin esperanzas caminaban entre cuerpos putrefactos devorados por perros y cerdos, buscando encontrar al hijo, hermano o compañero a quien les fuera arrancado de sus manos. En medio de aquel dolor, sangre, orfandad y búsqueda las familias se fraccionaron, los hijos fueron desatendidos de sus necesidades  primordiales. Los niños y niñas crecieron en medio de la ausencia, la pobreza y el trabajo.

La Asociación Nacional de Familiares Secuestrados, Detenidos y Desaparecidos del Perú se inició con una reunión un 2 de setiembre de 1983, a los pocos días tres de sus socias viajaron a Lima con el deseo de presentar las denuncias de las desapariciones al Gobierno, durmieron en el Campo de Marte. ANFASEP agrupa a mujeres campesinas quechua hablantes y jóvenes huérfanos quienes injustamente no sólo sufrieron a consecuencia del terror sino por la indolencia y discriminación de un país que aun no es capaz de sentir en su piel este dolor y de un Estado que no llega con la reparación.  

Testimonios de dolor y coraje


Luego vino un capitán, diciendo: "Carajo, debemos matar a esta vieja". Allí le dije: "Señor, yo no tengo miedo de morir, moriré, moriré, les daré los cinco solcitos que tengo, por la pérdida de su bala; pero, primero díganme dónde está mi hijo, cuando sepa dónde está mi hijo voy a morir tranquila"


Angélica Mendoza De Ascarza

El año 2007 la asociación publicó ¿Hasta cuándo tu silencio? Un libro que recoge 33 testimonios de socias y socios de  ANFASEP, cuyo valor como documento histórico radica, además, en que éste en su recopilación y sistematización fue trabajado por los propios jóvenes de la asociación, los niños que caminaron junto a sus madres y que compartieron las mesas del comedor en los días de búsqueda. El libro está divido en dos partes, la primera que da cuenta de la formación de la organización, la creación del Museo de la Memoria ANFASEP “Para que no se repita”, así como el detalle de los antecedentes y la violencia política en Ayacucho. La segunda parte, el grueso de  los testimonios de dolor, injusticia, huida y maltrato, a través de los que conocemos  la lucha, firmeza y determinación en busca de la verdad y la justicia.

El libro se convierte en un documento imprescindible que  nos acerca a una parte importante de nuestra historia desde las voces de sus propios protagonistas con nombres, apellidos y rostros. Un libro necesario que vuelve tangible historias contadas a medias por intereses mezquinos y que además, a tres años de su publicación su difusión no ha tenido la atención merecida.

Hace algunos años los debates académicos cuestionaban la razón de ser del testimonio, quizá para otras sociedades este haya dejado de ser importante y ha quedado relegado sólo a un documento académico del cual se discute sobre estructuras y formas. En nuestro país el testimonio es urgente y necesario porque necesitamos cambios políticos. El testimonio   particulariza la historia, la vuelve de carne y hueso, visibiliza a personas y situaciones que repetidas veces son reducidas a grupos sin mayor importancia por la historia oficial. Nos muestra una parte de vida que no vivimos pero que sucede en torno nuestro. El testimonio tendría que ser introducido para su estudio en las aulas escolares y universitarias, es urgente un viaje a través de la memoria. Necesitamos conocer la historia desde todas las voces, desde todas las luchas, como lo es la lucha de las madres de ANFASEP.

Tarea pendiente

Ninguna “reparación” va a devolverles la vida, la dignidad, ni los años perdidos. Pero el Estado tiene la obligación de  cumplir con la atención  a las familias empobrecidas por el terror, a quienes la orfandad, la estigmatización y el racismo los trató menos que a seres humanos. Y a nosotros, ciudadanos, nos toca mantenernos vigilantes como guardianes de esa memoria, como seres consientes de construir un nuevo país sin olvido, trabajando en busca de justicia e igualdad.

Más detalles sobre ANFASEP  AQUÍ


Asociación Nacional de Familiares de Secuestrados Detenidos y Desaparecidos del Perú-ANFASEP
2007                                             ¿Hasta cuándo tu silencio? Testimonios de dolor y coraje.


TANTAWAWA - MUÑECA DE PAN

miércoles, 18 de febrero de 2009 · Posted in , , ,

En noviembre del año pasado me invitaron a participar del Festival de Narración Oral "Déjame que te cuente" 2008. La primera parte de este encuentro se realizó en distintos lugares de Ayacucho, a donde llegamos precisamente durante las celebraciones de la Fiesta de Todos los Santos. Las calles estaban inundadas de vendedoras con canastas repletas de wawas de pan con ojos de pasas y cuerpos decorados con confites de colores. La tradición de la wawa es larga e interesante en nuestro país, de lo cual no hablaré aquí por no tener la información necesaria.


Lo cierto es que, de mi tierra Cerro de Pasco, le guardo un gran cariño a las wawas, caballitos y palomitas. Preparados con una masa que se endurece al salir del horno. Estas wawas cerreñas se diferencian de las ayacuchanas en que estas últimas son suaves y dulces. Nunca me atreví a comerme una de mis Tantawawas, no sé a ciencia cierta si estas se pueden comer, he oído que sí, pero las mías siempre quedaron paraditas con sus ponchos y gorras en algún lugar de la casa.


Tantawawas en Cerro de Pasco

En la Comunidad Campesina de Rancas (Cerro de Pasco), donde realicé un trabajo de recopilación de relatos de tradición e historia oral, se cuenta que las Tantawawas se colocan en "la mesa" preparada para el día de los difuntos juntamente con la comida que tanto le ha gustado a aquella persona ya fallecida. En la mesa se colocan mazamorras, sopas, caramelos, hoja de coca, cigarros, lo que haya sido del gusto del difunto. Entre estos potajes se coloca a la Tantawawa, la muñeca de pan. Dicen que los espíritus llegan en forma de insectos muchas veces y prueban de la comida. Dicen también que las Tantawawas se colocan en las mesas para que los espíritus al llegar puedan conversar con ellas. De esta forma me atrevo a decir que las Tantawawas se convierten en una especie de antena de comunicación entre dos mundos, el de los vivos y el de los muertos.
De las costumbres en esta festividad recojo algunos relatos en el libro Nuestros abuelos nos han dicho como:
"Es una costumbre que todos los años hacen nuestros papás. Según mis abuelitas al medio día los muertos llegan a cada una de nuestras casas, es decir sus espíritus y es por eso que se arma la mesa. En la mesa se pone lo que le gustaba al muerto y en cada esquina su vela. Se pone también wawita, llamita, pajaritos, moroquitos, hombres sentados en los caballos, la wawita es un pan".


"La mesa va a estar puesta tres días, hoy primero de noviembre, mañana dos y pasado mañana tres hasta el mediodía. Después del mediodía ya se van las almas y ahí ya se tienen que recoger los platos. Cuando se recogen los platos se ven las huellitas de los que han venido a comer, dejan diferentes huellas".


Durante el Festival de narración oral Déjame que te cuente, que tenía como temática de acercamiento "Memoria y oralidad en la ciudad" se nos propuso la observación del espacio y sus historias para contar, definitivamente lo que venía a la mano en medio de esta festividad eran los difuntos, los cementerios, las flores, las velas y porsupuesto aquello que se abarrotaba en las canastas de los vendedores en las calles y nos invitaban a compartir al lugar al que íbamos, las wawas.
Gracias a los compañeros que organizaban el evento se pudo visitar una panadería ayacuchana, en la que encontramos a numerosas personas esperando para "hornear sus wawas" y es que preprar las wawas en Ayacucho es un asunto de familia. Los dos ambientes de la panadería estaban repletos con amasadores que las preparaban en sus diversas formas. Hombres y mujeres con sus ingredientes en bolsas esperaban sentados al lado de sus grandes pailas o canastas en las que luego recogerían su wawas ya horneadas, calientes y doradas. Era casi imposible soportar mucho tiempo dentro del ambiente donde estaban los hornos, pequeños y rústicos, el calor que emanaba de ellos era sofocante. En largas latas pasaban a reposar las figuras ya moldeadas tomadas de la gran masa en la mesa.




Wawas en Ayacucho

Fue en esos avatares de probar wawas y tratar de fotografiar alguna que otra situación relacionada, que me encontré con una joven que me contó sobre la preparación de las wawas en Ayacucho:

"La wawada es preparar la masa para las wawas y hacer el pan como una muñeca o un muñeco. Los varones hacen su caballito y las mujeres una muñeca en forma de una persona, eso se come.

La costumbre es que cada familia prepara sus wawas en su casa y cada uno lo hace a su manera. En mi casa lo preparamos con harina de trigo y harina preparada, mitad de cada uno. Se prepara con huevo, escencia de vainilla, mantequilla , un poco de manteca de cerdo para que le de el gusto y un poco de sal. También se puede echar cerveza o gaseosa negra para que tenga más gusto, eso depende de cada uno. Cuando la masa ya está lista se la deja reposar, luego se hace el molde que uno quiere, puede ser un caballito o una muñeca. Para los ojitos se le pone pasas y grajeas en todo el cuerpo, se puede echar también maní o pecanas.

Las wawas se cocinan igual que el pan, depende como esté calentado el horno. Puede ser cinco o diez minutos. En mi casa a veces se hace de quince kilos y sale un montón de wawas, tengo hermanos en Lima a ellos les enviamos, también a Huancayo. Las wawas también se comparten con los vecinos, ellos nos dan y nosotros le damos.

La costumbre en Ayachuco es hacer la wawa más grande que se pueda y llevársela a los padrinos, a los compadres, esa es la tradición. Por ejemplo a los padrinos de bautizo hay que llevarles una wawa, al padrino un caballo y a la madrina una muñeca. En Todos los Santos los ahijados llevan las wawas y en navidad los padrinos te tienen que dar algo, es como un intercambio.

Si uno quiere puede llevar ofrendas al cementerio, lo que se lleva generalmente la cementerio son flores y velas. La ofrenda donde se incluye todo, también las wawas, se hace en la casa. En una mesa muy grande donde se puede poner la fotografía del ser querido y todas comidas que a él le han gustado, bebidas y frutas también. Esta comida se recoge al día siguiente y se comparte entre todos los familiares".


Elizabeth Lino Cornejo. Con la tecnología de Blogger.