Mostrando entradas con la etiqueta tradición oral. Mostrar todas las entradas

Naturaleza y ecología en la oralidad popular

Publicado el el Dominical del Comercio (9 de junio de 2013)

Elizabeth Lino Cornejo

En la tradición oral, la naturaleza se representa misteriosa y llena de secretos, a la vez dadivosa y castigadora. Es habitada, además de seres humanos, por seres que finalmente son la esencia misma de esta. Las montañas y los cerros -los Jirkas o Apus- conversan entre ellos, tienen hambre y se comen a la gente o se compadecen del hombre o mujer que transita sus anchas faldas. La naturaleza incita miedo y esperanza en manifestaciones que el hombre y/o mujer ha aprendido a interpretar. El silencio y el espacio desolado parecen ser las condiciones propicias de la manifestación explícita de esa vida que no podemos ver. 

La naturaleza tiene su propia dinámica y sus propios agentes, las incontables historias registradas en la memoria colectiva y transmitidas a través de la oralidad, dan cuenta de ello. En la soledad, el arco iris (Turmanya) tomará forma humana y enamorará a la joven mujer. En medio de la laguna, cuando la niebla es su único acompañante, un hombre verá caminar a un león sobre sus aguas al que de poder cortarle la cola, le aseguraría un futuro promisorio. En el puquial aparecerán los illas, esos animales robustos y de buena sepa que actúan como agentes de fertilidad. Lagartos que hablan, guardianes que protegen la riqueza de los cerros, lagunas transitadas por la luliwarmi, hombres convertidos en tarucas por su ambición desmedida, etc.

En cantos y coplas 

A partir de los sucesos ocurridos en el país, debido a la crisis desatada por las actividades extractivas en diferentes regiones, encontramos notable producción de cantos y coplas referidos a una naturaleza que se encuentra en riesgo de ser vulnerada, irrumpiendo la armonía de un cosmos. En Cajamarca, las coplas carnavalescas que por tradición son de naturaleza amorosa, satírica y cantadas en contrapunto, muchas veces presentan como escenario del romanticismo y enamoramiento a valles y quebradas “Tus valles son un encanto/donde vierten manantiales/así mismo son tus ruinas y tus templos coloniales”. De ese escenario en tiempos de conflicto, se resaltan dos elementos: el agua y el oro. 
Si revisamos la tradición oral, a la cual se hizo referencia líneas arriba, ambos elementos están profundamente ligados en el imaginario popular de las distintas regiones de país. Por ejemplo, una de las leyendas de origen de los minerales en la ciudad de Cerro de Pasco da cuenta de la salida de tres toros (negro, blanco y rojo) de una laguna. Los animales escapándose de una posible captura se habrían dirigido cada uno a un lugar distinto, dando origen así a las diferentes vetas; minas de carbón en Goyllarisquizga, de plata en Colquijirca y cobre en Cerro de Pasco. 
En Bambamarca los ronderos entre cajas y clarines apostados en torno a las lagunas cantan: “No sé porque Dios ha puesto/ el oro al pie del agua/ seguro lo ha hecho por ver/ quien ama a Dios/ quien ama al diablo”. 

Guardianes de la memoria

Más allá de lo bucólico que se evoca a partir de la tradición popular, somos conocedores que la naturaleza se presenta como un espacio de conflicto e intereses económicos y políticos, que tiene que ser defendido y protegido para la propia sobrevivencia del ser humano. Está en juego la vida y la continuidad de nuestra especie. El avance de la actividad extractiva hacia espacios habitados por poblaciones agrícolas y ganaderas, pone en riesgo la integridad de los ecosistemas y los modos de vida locales. Si bien la minería antes excavaba la tierra por dentro, ahora derriba cerros y convierte lagunas en tajos; para la población esto crea una sensación de estar siendo invadidos. 

Si podemos ver lagunas convertidas en depósitos de relaves y grandes boquerones de donde se extrae el mineral, hagamos un ejercicio de imaginación y preguntémonos ¿Qué pasa con todos los seres que habitan esos espacios y de los cuales da cuenta la tradición oral? ¿En que se transforman? Si una laguna se seca ¿A dónde van sus misterios?, ¿Donde reposan sus sirenas? Si la población se desplaza y los cerros, lagunas y puquiales desaparecen, ¿Qué espacio les quedará para habitar en medio tanto relave, desecho esparcido, tierra violentada y agua contaminada? 

La amenaza de la actividad extractiva indiscriminada, no solo lo es para ese mundo tangible que pisamos y del cual bebemos y respiramos. Si permitimos el avance de políticas irrespetuosas con la vida y medio ambiente quizá dentro de algunos años solo nos quedará imaginarnos vida en medio de ciudades invisibles y silenciosas , de suelos partidos con el viento silbando tristemente y el sol apagado. 

"El muerto se molesta si no le haces arreglar"

E: ¿Siempre trabajan aquí en el cementerio?
&: En fiestas nomas
E: ¿En Todos los Santos?
&: Aja , en Todos los Santos nomas ¿De dónde es usted señorita?
E: De acá, pero hace tiempo que me fui...

(Dale clic sobre la imagen para ampliar)


Inin Metsa – Artista Shipibo

jueves, 9 de agosto de 2012 · Posted in , , , , ,

HARRY PINEDO VALERA.-Joven pintor nacido en Coronel Portillo (Pucallpa), desde hace algunos años vive en Cantagallo (Lima). Pinta desde los doce años, aprendió de sus padres, Roldán Pinedo Lopez y Elena Valera Vázquez. Su trabajo se nutre de la tradición oral y de las historias contadas por sus abuelas:

“Mi trabajo se nutre de la tradición oral, de las historias contadas por mis abuelas. Después de darle color a la tela y hacer los bocetos plasmo las historias y mis vivencias en mi trabajo. Pinto con tierras naturales las que mezclo con un poco de tinte en algunos casos, las tierras las traemos de Pucallpa”




Relato “El Puma Negro” narrado por Harry Pinedo Valera


Cierto día unos madereros se fueron a la selva a hacer madera, de pronto se fueron a un lugar y empezaron a establecerse en bosques. Se fueron con uno que prepara merienda, alimentos. Él se quedó haciendo todo eso y los madereros se fueron. Preparó alimento, masato, pescado. Después de haber preparado se mete en el mosquitero, por los mosquitos y todo ello. Se entró al mosquitero después de terminar toda su comida, todo su alimento.

De pronto un hombre extraño viene y empieza a destapar las ollas, la comida, y empieza a probar cada alimento. Un hombre extraño que tenía gorro negro, que había venido vestido elegante, corbata blanca, casaca negra, zapatos negros.

- “Que extraño”- dijo

Desde el fondo del mosquetero estaba mirando

Después de eso se fue. El hombre se dio cuenta que no era una persona normal, era un brujo, el tigre negro es un brujo que se transforma en la noche para devorar a personas. El tigre negro se fue y dijo:

-”Voy a venir por la tarde, al atardecer, por la noche”

El puma negro cuadro de Inin Metsa
Ya le había metido hechizo, brujería para devorarlos y eso significa que cada persona que comía se ponía a dormir, un sueño profundo que nadie puede despertar. Se fue y el hombre salió al toque, en el instante mismo que se fue el puma negro vinieron los madereros con tanta hambre, con mucha sed por el trabajo. Y justo cuando, el hombre que había visto al puma negro, estaban votando los alimentos y las bebidas, las personas le dijeron:

-”¡Oye! ¿Porqué estás votando? ¡No, votes tengo mucha hambre!”

- “No, no comas porque vino un hombre extraño y lo hechizó”

- “No yo no creo en eso, no lo votes”

No le hicieron caso, le quitaron la comida y empezaron a comer todo. Un hombre muy prudente dijo,

- “Yo sé que ha pasado, mejor no como”

Era su mejor amigo del hombre, decidieron no comer las dos personas. Los otros comieron y al instante que comieron se durmieron cansados, entraron en un sueño profundo, era las cinco o las seis, los que no habían comido se quedaron despiertos para ver que pasaba, se pusieron a vigilar. De pronto se comenzó a mover la tierra, como un terremoto, pum, pum,pum, se movían los árboles y esa era una señal que el puma negro venía a comérselos ya mientras están dormidos.

-”Hay que preparar nuestras flechas”- dijeron

Lo prepararon y se subieron a un árbol muy alto para que no lo puedan ver. En un árbol grueso, no delgado. Comenzaron a subir, pero antes de eso quisieron despertar a sus compañeros, como no hacían caso se fueron, se corrieron. Entonces los tigres negros aparecieron y empezaron a devorarlos, se comieron la cabeza de cada uno de ellos. El tigre negro come personas, se convierten en lobos. Los hombres se quedaron calladitos observando toda la escena escarnecedora que hacían los tigres. De pronto después de comer todo ello el tigre se dio cuenta que había ahí dos personas bien paradas querían devorarlos, pero no pudieron subir. Los hombres desde arriba comenzaron a tirar flechas pero no les caía y no podían morir, su corazón es su punto débil, pero su corazón estaba guardado en los talones de los pies. Como es brujo conoce pues su punto débil y dice “mejor lo guardo” y lo esconde. Uno de los hombres que sabía lo apuntó en el talón y otro murió porque le dio en la cabeza. Uno primero murió y el segundo vino por venganza a ese le dispararon en la cabeza y murió.

Los hombres escaparon, tomaron una canoa y escaparon a su casa dejando todo ello muy tristes.

Puedes escuchar el relato aquí:

Elizabeth Lino Cornejo. Con la tecnología de Blogger.