Florecer

martes, 22 de noviembre de 2016


Hoy conocí a una mujer que está aprendiendo a escribir. Despacio, lento, con gran paciencia traza su nombre. Su rostro revela entusiasmo. En su cuaderno cuadriculado las vocales alcanzan la altura de esos pequeños cajones. Su mano acostumbrada a otras labores durante años se entrega cumplidora al lápiz y a los giros de las letras. Lleva los pies llenos de polvo y el cuaderno en una bolsa amarilla. Tiene la edad a la que posiblemente no llegaré.

"Charla: Las literaturas orales: mito, memoria e historia". Casa de la Literatura

jueves, 25 de agosto de 2016 · Posted in , , , ,

Gracias a la invitación de la Casa de la Literatura Peruana
Charla realizada el viernes 20 de agosto de 2016

"Como parte del ciclo de charlas Voces tejidas sobre diversidad cultural y lingüística en el Perú, se realizó el conversatorio Las literaturas orales: mito, memoria e historia, en la que participaron Elizabeth Lino Cornejo, artista escénica e investigadora de memorias y tradiciones orales, y Leonardo Tello Imaina, director de Radio Ucamara de Nauta (Loreto)."

 

Zenòn Aira Diaz- Revista La Incontrastable

En el ùltimo numero de la Revista Incontrastable Año II Nro 17- Diciembre, publico una nota en la secciòn homenaje sobre el trabajo del escritor pasqueño Zenon Aira Diaz. Con la foto de Paccarik Orue. 

 Zenòn Aira Díaz 

   Nació en Ninacaca, uno de los trece distritos de la provincia de Pasco. Aira es un intelectual autodidacta que ha dedicado gran parte de su vida al trabajo de imprenta. Su producción literaria presenta el espacio campesino pasqueño a través de relatos fantásticos donde los protagonistas son sustos, miedos y seres sobrenaturales.

   Aira publicó entre los años 1972 y 1974 tres series de "Fantasmandino" trabajo que contiene alrededor de treinta relatos cuyo tema principal es el terror y el miedo. Los relatos - cuya base es la recopilación oral- presentan un amplio espectro de seres fantasmales que habitan en los andes. Otros tantos han sido publicados de manera suelta en periódicos y revistas de la zona. El año 2013 publicó un nuevo volumen de relatos esta vez titulado "Fantasmandino - Cuentos Indígenas". 

   A lo largo del territorio nacional, en las diversas regiones, encontramos relatos populares de corte fantástico transmitidos oralmente por los diversos grupos culturales. Muchos de estos han sido recopilados y estudiados por antropólogos, lingüistas y literatos. El trabajo de Aira es singular en este contexto porque es un sujeto que conoce estos espacios desde dentro. Desde su interés de investigador de la cultura, Aira le otorga agencia activa a quienes se convirtieron -a partir de actividades compartidas- en sus informantes. Estos sujetos y los lugares donde Aira escucha los relatos no se diluyen en el anonimato, ni sufren reelaboraciones caprichosas. Más bien, a través de su ejercicio etnográfico los nombra para introducir al lector en cada relato y así ponerlo en contexto y ubicarlo geográficamente. 

   Aira se instala en Cerro de Pasco aproximadamente el año 1962, después de peregrinar junto a su familia por distintos lugares, victimas como cientos de familias campesinas del despojo de tierras por las haciendas. Así, después de pasar alguna temporada en Tarma y Carhuamayo por fin logra reunirse con sus padres en La Oroya, aprende a leer y a escribir por propio interés y esfuerzo en este trayecto.

 Fantasmas - Andinos 

   Diablillos en las lagunas, mula warmi en luna llena, fiesta de demonios, diablo enamorado, venganza de auquillos, lavandera que pare culebras, condenado convertido en piedra, son algunos de los sustos y miedos que Aira reune en su trabajo. Estos fantasmas no pertenecen a un mundo diferente al del “humano de hueso y carne”, es el mismo mundo donde se desenvuelven. Aparecen en lugares particulares y cuando hay una oportunidad que les favorece. Habitan lugares donde “no tienen acceso los hombres”, lugares alejados de la bulla y en la soledad absoluta. Son desconocidos por la ciencia o se encuentran en una frontera donde su entendimiento no puede acceder. Las ciudades por estar pobladas no son espacios frecuentados por estos seres. También están alejados de lugares que tienen electrificación. Es importante resaltar la anotación del autor sobre este último elemento en uno de los prefacios, “conglomerados electrificados”, el que se contrapone a un espacio menos artificial o intervenido por la mano del hombre: la naturaleza. Lugar donde el ser humano en soledad es capaz de percibir lo que es aplacado por el bullicio de la vida moderna. 

   Este “género de leyendas misteriosas” recogidas del “ambiente serrano” invita a conocer el pensamiento y la visión del mundo del poblador de la zona de Pasco, el que no se limita al espacio y la historia minera. “Fantasmandino” es una fusión de trabajo etnográfico, literario, de ilustración y producción independiente que bien valdría la pena ser republicado.

  
   






¡Vamos a contar cuentos!

Publicado el 1 de marzo de 2015 en el suplemento DOMINICAL del Comercio. 

Una reflexión desde mi experiencia de trabajo con niños y niñas, la narración oral escénica y la producción de relatos provenientes de la oralidad:

 La narración oral como herramienta dentro del proceso educativo puede ser un vehículo  que estimule  a los niños y niñas a  reflexionar sobre su entorno, siempre y cuando este no sea un acto pasivo que los convierta en eternos oyentes. Es aquí donde el ejercicio de la oralidad a través de la conversación -un acto cotidiano y natural-  se convierte en fundamental para  identificar relatos que den cuenta de la memoria personal, familiar y cultural ¿Pero qué tanto puede abordarse cuando las experiencias de vida son aun cortas? Las vivencias de los niños y niñas no dan cuenta de una larga experiencia de vida, pero pueden ser intensas. Sus reflexiones sobre los acontecimientos y su entorno se mezclan con impresiones de descubrimiento del mundo propios de su edad. Sus apreciaciones críticas están en construcción y están influidas por referentes inmediatos como la opinión de sus padres, profesores y los medios de comunicación.

Cuando ellos cuentan

 Los niños y niñas pueden ser buenos contadores de historias si los estimulamos adecuadamente desde procesos  lúdicos, creativos e interdisciplinarios. Desde mi experiencia como narradora oral e investigadora interesada en la producción de relatos provenientes de la oralidad, pongo como eje central la conversación grupal. Esta resulta estimulante para niños y niñas  ya que no es un proceso solitario, sino colectivo. En este acto se escuchan unos a otros, construyen y reconstruyen historias conjuntas, se autorizan y desautorizan versiones sobre lo que oyeron o lo que les contaron.  Hablo aquí de pasar de una experiencia escénica donde el narrador o narradora es el centro que se presenta como depositario de innumerables historias, a uno más cotidiano en el que  los niños  reconocen que su entorno está lleno de relatos, historias, cuentos, sueños, sucedidos, etc. Que su experiencia de vida en el pedazo de mundo que les ha tocado vivir configura historias particulares que confrontadas con otras experiencias pueden hacerlos más tolerantes a las diferencias culturales. 

Eso pasó en una laguna encantada… 

Hace algún tiempo trabajé paralelamente con dos grupos de niños y niñas en espacios totalmente disímiles, ello me permitió observar la influencia del entorno en el tipo de relatos que construían, y el imaginario que recreaban.  El primero se encontraba en Flores (Cañete) un espacio lleno de vegetación donde la actividad vitivinícola era una de sus principales actividades. El segundo espacio era una zona de Carabayllo (Lima) cercana a un vertedero de basura y donde la tierra seca le daba el color al lugar. En ambos espacios trabajé  la producción relatos a través del ejercicio de la oralidad, basado en la conversación grupal y guiado por ejes temáticos. Cada uno de estos espacios les proporcionaba a los niños, desde la geografía, su historia y su memoria, elementos particulares para dar cuenta de la realidad que los circundaba. Los niños no se hacen dramas y siempre ven con entusiasmo y alegría el espacio que los rodea. Entonces, ambos grupos tenían dentro su imaginario una laguna y una sirena, los  que eran protagonistas de varios relatos pero el entorno en el que vivían les daba a cada grupo formas particulares de recrearlas. El idilio y el terror tomaban forma desde miradas infantiles. Mientras que en el primer lugar  unas mujeres quedaban convertidas en sirenas por bañarse en una laguna encantada la que más tarde terminaría convertida en espejo; en el segundo lugar la protagonista era una sirena que tenía una boca en la barriga, era fea, malvada, sus ojos se dañaban con el sol y terminaba comiéndose a los niños. 
Los niños y niñas son incontenibles cuando se les propone narrar historias, todos tienen algo que contar. Así, un adecuado estímulo puede llevar a que ellos mismos se sorprendan de lo que tienen para contar y aun no han identificado. También es un proceso fortalecedor para sus identidades, para reconocerse dentro de su propio espacio y al identificar las diferencias apropiarse de la memoria heredada.



Rancas 2 de mayo de 1960: mártires y masacres que siguen sucediendo en el Perú hoy

Foto: Kevin Roger Olazo Paredes / 1 de mayo de 2015/ representación de la masacre
en las pampas de Huayllacancha (Rancas) /conmemoración por los 55 años

La primera vez que asistí a una conmemoración de la “Masacre de Huayllacancha” en la comunidad de Rancas, fue en mayo de 2004. Aquella vez llegó de manera inesperada al evento que se desarrollaba en la comunidad, el abogado Genaro Ledesma Izquieta. Ledesma fue en la década de 1960 una figura clave en la lucha por la recuperación de la tierra en la zona de Pasco, entonces era alcalde de Cerro de Pasco y también profesor de un colegio secundario. En dicha conmemoración, tomó la palabra y muy emocionado hiso un recuento testimonial en el que relató lo sucedido el día 2 de mayo de 1960 en las pampas de Huayllacancha. Mencionó con especial énfasis su intermediación para el cese de la batalla, así como la participación de la población en un gran mitin en protesta por el asesinato de los comuneros ranqueños; el que se llevó a cabo ese mismo día en Cerro de Pasco.

Entonces, Ledesma regresaba a Rancas después de muchos años y lo hacía para llevar a cabo un acto simbólico: hacer entrega a la comunidad del registro en audio del mitin realizado en una de las plazas principales de Cerro de Pasco la noche del 2 de mayo de 1960. Material que - según dijo - había hallado después de mucho entre sus recuerdos del tiempo vivido en Pasco. Este era un registro que él consideraba de enorme importancia para la historia de la comunidad. Logré conseguir una copia de dicho audio gracias a un joven comunero, parte del grupo de amigos que siempre fueron muy generosos conmigo para el acopio de material en mi investigación. La grabación contiene una buena parte de dicho mitin, en ella, además de los discursos de algunos dirigentes se oyen las voces airadas de la población exigiendo justicia por la arremetida que ese día dejó tres muertos. 

¿Cómo se dieron los sucesos en la comunidad de Rancas por la recuperación de tierras? El primer momento fue el largo tiempo invertido en los reclamos por la vía legal, los que no fueron atendidos, los que no quisieron ser escuchados, los que se silenciaron; más tarde vendría la organización para la toma estratégica de las tierras que les habían sido usurpadas por la Hacienda Paria. Este último, ocurrió el año 1960 y comenzó traspasando el cerco colocado por la hacienda y el posterior ingreso de los comuneros a los pastizales el día viernes 29 de abril. Aquel día se dio un primer intento de desalojo por parte de la policía. El 30 de abril la prefectura de Pasco recibió una denuncia de la Cerro de Pasco Corporation acusando a los comuneros de Rancas de haber invadido sus terrenos y se ordenó el desplazamiento de las fuerzas policiales a dicha zona para efectuar el desalojo. Finalmente los sucesos tuvieron su día crítico el día 2 de mayo, en el que se desató la arremetida violenta que dejó tres comuneros muertos y decenas de heridos. Esa misma tarde la población encabezada por sus dirigentes y el alcalde Genaro Ledesma, salieron en dirección a Cerro de Pasco. Buscaban al prefecto, querían la libertad de los detenidos, justicia por el asesinato de sus comuneros y castigo para la policía que los había atacado sin piedad. Exigían que los “gringos” de la Cerro de Pasco Corporation “dieran la cara” y asumieran su responsabilidad. 

 Aquel día en las pampas de Huayllacancha fueron asesinadas tres personas. Pero la historia va más allá, se prolonga hasta el día de hoy; en Cajamarca ,en el Valle del Tambo (Islay)... en tantos lugares donde el Estado peruano ha dispuesto que sus fuerzas policiales estén al servicio de las empresas mineras. Donde se criminaliza, sataniza y veja al campesino, al comunero, al poblador que reclama por el abuso, por su derecho a la tierra y al agua- Con esta historia repitiéndose una y otra vez ¿Qué esperanza queda para hablar de progreso en el Perú? 

 Elizabeth Lino Cornejo

Elizabeth Lino Cornejo. Con la tecnología de Blogger.